martes, 9 de junio de 2009


PLATAFORMA ILLUMINATE:
EVENTOS DE LA FACULTAD


POR FAVOR VEAN ESTE VÍDEO Y TOMEN APUNTES DE LAS PRINCIPALES CONVERSACIONES ENTRE JUDITH BUTLER Y SUNAURA TAYLOR



Reflexión para el primer corte:

Decir “pedagogía de la diferencia” es remitirnos a una serie de autores que en Lengua castellana han venido trabajando el tema de la alteridad en educación desde muchos puntos de vista. Los autores podrían ser Carlos Skliar, Jorge Larrosa, Ricardo Foster, Joan-Carles Mélich, Nuria Pérez de Lara, Carina Rattero, Fernando Bárcena…. Entre otros…Estos autores se apoyan en fuentes literarias, filosóficas como por ejemplo Blanchot, George Steiner, Imre Kertz,  Ana Frank, Borges; también, María Zambrano,  Levinas, Derrida, Foucault, Deleuze, Hanna Arendt, Nietzsche, Jean Luc Nancy, Primo Levi.  

   
En la crítica a la ciencia moderna como a los modos y  métodos positivistas de acceder a la verdad se apoyan en Gadamer, Theodor Adorno, Walter Benjamin. Teológicamente recurren a Jean Luc Marion y Michel Henry.

Las pedagogías experienciales son apuestas políticas y éticas apoyadas en la noción de nacimiento (Arendt), relato (Ricoeur), hospitalidad (Levinas).  Evitan los conceptos (en lo que tienen de clasificación, jerarquización, homogenización, generalidad) y prefieren las metáforas de viaje, andadura, aventura. La pedagogía es formación, pero esta es entendida no como el final de un proceso sino como camino, relato, novela; de esta manera retoman las temática de la novela de formación y la formación de la novela.  En este punto se encuentran lecturas de Rabelais, Goethe, Musil, Joyce; la novela de aventuras, Dostoviesky, Tolstoi, Flaubert.

Los problemas que desarrollan se refieren, a la deconstrucción de lenguaje, la problematización de los esquemas binarios del pensamiento, el pensamiento del afuera, la construcción discursiva del otro, la crítica a la razón instrumental. Lo que acentúan en sus trabajos tiene que ver con problematizar la noción de lo “normal”; crítica a la tolerancia, la inclusión y la diversidad.

Le apuestan a una relación pedagógica hecha de interrogación, estética y creación. Los objetivos, propósitos y fines de la educación no son exteriores a la misma relación, están planteados desde la misma relación, de modo que lejos de  partir de referentes trascendentales a ella prefieren la inmanencia de la vida humana. Evitan ideas generales sobre el hombre, la educación, la sociedad, el mundo; o mejor, llegan a estos a través de la singularidad, la particularidad, la rareza de la condición humana: mujeres, niños, vejez; enfermedad, “anormalidad”, “delincuente”, “loco”.





Reflexión para el segundo corte:

La relación pedagógica no es abordada desde los modelos pedagógicos ni de los objetivos moralizantes de la sociedad occidental. Los modelos los consideran venidos de la razón instrumental, de la dualidad ciencia/tecnología; teoría/práctica. Y los objetivos moralizantes parten de una superioridad de estos con respecto a los actores cotidianos de la educación (profesor/estudiante).  De esta manera la superación es triple:

Epistemológica: superación del esquema: sujeto - objeto con el que se construye la verdad de occidente. La pregunta se reconduce a otras formas de validación de la verdad: la estética, el acto creativo, el pensar sin sujeto, y la verdad sin objeto.

Antropológica: Abandono de la Idea de Hombre como punto de partida: el hombre más que centro de las conquistas culturales sociales es un resultado de las prácticas sociales y culturales.  La pregunta no sería “¿quién soy”? (de carácter esencialista, sustancialista, naturalizante) si no ¿”por qué estamos aquí”? (fáctica, interpretativa, situacional, hermenéutica)

Axiológica: Desmarcación de reglas de convivencias exteriores y que no vengar de la interrogación de cómo aprender a vivir juntos. La pregunta no es ¿Quién es mi prójimo? Sino ¿dónde está tu hermano? No se trata de la identifica de un modo de vida ideal, cuanto de “otro modo que ser” (Lévinas). No es, en principio, una ética activa (acciones encaminadas a vivir juntos), sino pasiva: cómo acoger al recién llegado. No vivimos juntos porque llegamos a la comprensión, sino, precisamente porque ésta es imposible. No se convive para superar las tensiones; las tensiones son el punto de nutrición de la convivencia. El otro, no se acoge en la medida en que se logra su transparencia, su conocimiento y su comprensión, sino precisamente, porque su subjetividad permanece opaca, desconocida y diferida.  El otro no es recibido en cuanto lo merezca, sino en cuanto que su existencia es Don (Dérrida), Rostro (Lévinas) que reclama ser recibido.
  Comúnmente estas dimensiones poseen un elemento transversal su construcción binaria teoría/práctica que hacen que la práctica pedagógica se convierta en razón técnica. Como una forma de desmarcarse de esta razón técnica, las pedagogías de la experiencia producen una traversalidad alternativa: la razón histórica. La educación tendría que ajustar cuentas no solo con la ciencia (en tanto ciencia moderna) cuanto con la memoria, en cuanto que las prácticas educativas son producciones históricas. 
La historia ya no será el Gran Relato de Occidente construido a partir de la idea de progreso, evolución, linealidad, principio-fin, dimensión ascendente… sino que la historia ha mostrado ser la Razón de los Vencedores (Benjamin). Es necesario no someternos a la Historia sino que hay que indagar por los olvidados, los sin memoria, los que no se han tenido en cuenta para construir la historia a partir de la Razón de los Vencidos (Reyes- Mate).

Reflexión para el tercer corte:

Las pedagogías de la diferencia son una pedagogía de los intersticios, de las fronteras y de los bordes. No hay dilemas de “enseñar” y “aprender”; “didáctica y pedagogía”, “instruir – formar”,  sino que se mueve en el “entre”: en el “entre” del enseñar – aprender: en el “entre” de la Didactica- Pedagogía; el “entre” de maestro- alumno.  La frontera es precisamente una forma de evitar la “identidad” y mantenerse en la “diferencia”. Toda identidad es negación de la experiencia, la experiencia tendría que ver con el afuera del sujeto, con algo que no portan inicialmente el sujeto, que le viene de afuera.



Una introducción a Carlos Skliar:

la educación que es del Otro. Una Educación como si el otro estuviera ahí.Doctor en Fonología. Profesor de la Flacso/Argentina. Y de la Universidad Federal de Rio Grando do sul)

Desde luego que sería mucho más fácil, más cómodo y mucho mas “profesional” (y muchísimo más violento) si comprendiésemos al otro sólo como una temática (el otro se transforma en un tema, siempre es un tema: así, por ejemplo, no hay niños ni niñas sino “infancia”, no hay sordos sino “sordera”, no hay pobres sino “pobreza”, “indigencia”, “clases populares”, “clases bajas”, etc.

 Habría que evitar por todos los medios esa confusión tan actual entre el lenguaje de la ética y el lenguaje jurídico. Pues hoy parece que todo pensamiento acerca del otro está atravesado por un infinito entramado de leyes, decretos y reglamentaciones. La ética, entonces, está subordinada a los dictámenes. Como si antes de decir: “me preocupo amorosamente por ti”, habría que pensar “si tengo el derecho o bien la obligación de preocuparme amorosamente por alguien”.

  En la formación de maestras y maestros se observa la tendencia a privilegiar mucho más la imagen de un docente que sepa hablar “sobre el otro”, “acerca del otro”, pero no conversa con el “otro”, y mucho menos, deja que los otros “ conversen con ellos mismos” (y esto  lo saben muy bien los profesores de sordos, que generalmente se sienten incapaces de mantener una conversación con ellos). 






















ESCUCHE Y TOME NOTA DE LA TUTORIA DEL PROFESOR OSCAR SALDARRIAGA




VIRTUAL:




A CONTINUACIÓN ENVÍAMOS ENLACE DEL SIMPOSIO CON LAS CHARLAS DE LOS DOS DIAS. Este enlace es una cortesía de los estudiatnes Marisol Robayo, Alejandro Marín y el Profesor Rafael Reyes. No forma parte de obligaciones institucinales ni laborales. Obedece al deseo de los autores de ampliar los espacios de conversación y facilitar a todos los estudiantes de la Licenciatura temas, autores y ambientes de debate y aprendizaje.



Actualmente las palabras «otro», «respeto del otro», «apertura al otro», etc., empiezan a resultar un poco latosas. Hay algo que se torna mecánico en este uso moralizante de la pala bra «otro» y, a veces, también hay, en la referencia a Lévinas, algo que resulta un poco mecánico, un poco fácil [y edificante] desde hace años. Me gustaría por consiguiente, en nombre de ese pensamiento difícil, protestar contra esa facilidad. Jacques Derrida


Estos son algunos enlaces donde se ha trabajado la La idea de universidad, las pupilas de la Universidad en el pensamiento de Derrida. (cortesía de Walter Arias, estudiante del Programa)
ENLACE PARA TUTORIAS REGIONALES VIA INTERNET:
PARTICIPANTE:

“LA EDUCACIÓN DE LA IDENTIDAD Y LA PEDAGOGÍA COMO FABRICACIÓN DE SUJETOS” LINK: http://pedagogiadeladiferencia.blogspot.com/
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VIDEOS: PAULO FREIRE
CINE QUE RECOMENDAMOS: http://educarencine.blogspot.com/
Videos que debes...
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7 comentarios:

  1. Unos de los términos que mas me llamaron la atención fueron el de arqueología y Genealogía por la reflexión a la que se llega sobre la historia, me explico, Foucault utilizo estas herramientas porque fueron, y son, una forma de hacer historia; pero no la que cuenta las grandes gestas de una idea, de aquellas que se han mantenido a través de los tiempos y que hacen referencia a la constitución del progreso del mundo, sino la historia que se pone en juego como una gran estrategia para producir esas ideas. En otras palabras, la idea de genealogía, que no mira el origen de una idea sino que reflexiona de manera critica para hacerse una pregunta en el presente. Por eso, la idea de pedagogía es una invención del pasado que debemos analizar, investigar en el presente de una manera critica y no solamente quedarnos en esa historia instrumental, debemos mirarla desde el presente y preguntarnos como cambiamos o como se puede lograr una pedagogía de otro modo, por ejemplo desde las practicas de la felicidad, la cooperación.
    Margarita Ayala.

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  2. La pedagogía empieza a ser patrimonio de todos los maestros, un saber pedagógico permite pensar la relación entre saber y poder esta sujeto a variables, a medición y a reglas.
    JACKELINE SEGURA ACOSTA

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  3. El maestro es el soporte del saber pedagógico, al hablar de pedagogía moderna, se puede decir que está disuelta, se deja a un lado como una historia oculta y el maestro está sometido a otros intelectuales.
    Cuando las cosas no funcionan, entonces la culpa no puede recaer sobre la escuela, sobre el modelo pedagógico impuesto, pero si sobre el maestro que a su vez es quien tiene el saber. Esto es preocupante ya que se le da un trato no de sujeto si no de objeto instrumental; por lo tanto esta perspectiva debe cambiar y comenzar a ver al maestro como sujeto social. Todo esto me hace pensar y reflexionar en una afirmación sobre el saber pedagógico que puede tener diversas interpretaciones:
    "Es una forma de normalizar y disciplinar, una manera de constituir un sujeto" (foucult, 1976. Vigilar y castigar)

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    1. Tomado del texto UN SABER PORQUE NO FUNCIONA LA ESCUELA

      "Afirman que hay tantos modelos pedagógicos como maestros, y en el fondo se sienten mas bien incómodos cuando en una institución pública se busca unificar bajo un mismo rasero teórico lo que cada uno hace como búsqueda y ensayo cotidianos: el maestro sigue siendo el dueño de sus instrumentos y métodos de trabajo, y defiende de mil modos su autonomía"

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  4. Cristy Brown sorprende ante el entorno o infierno en el que se que se desenvuelve con una gran capacidad de aprendizaje y superación de las dificultades que se le presentan, exponiendo al espectador las barreras de la sociedad que se presentan en estas situaciones y cuestionando que es lo normal.
    El infierno al que es sometido Brown con burlas y prejuzgamientos lo realizan aquellos que consideran que las supuestas anormalidades son obstáculos para las personas y que estas mismas no pertenecen a un núcleo de lo que ellos denominan normal. Consideramos normal todo aquello que se ajusta a los valores medios y lo que se escape de esta condición es “extraño” es “alienígena” son prejuzgamiento culturales, solo vemos la forma y no el fondo de las situaciones; Lo anormal lo consideramos como una falla del sistema y lo asociamos como defecto de algo, en el caso de Brown las personas lo veían como una discontinuidad de la naturaleza, que él era incapaz de pensar , tener sentimientos , ir mas allá que una persona normal , pero él les demostró lo contrario y lo que pude ver e interpretar en la película es que la anormalidad eran aquellas personas que no entienden las “dificultades” de la vida y que aquellas problemáticas pueden fortalecer a las personas y volverlas incluso a un nivel superior de lo que consideramos normal. Es triste ser espectador de estas situaciones que generan pena ajena, de cómo el maltrato de las personas por ser “diferentes” y que no encaje en la sociedad lleguen a ser inquisidoras por no poder comprender nuestra diversidad humana.
    El término normal no debería existir, las personas somos una diversidad de pensamientos, de obras, de condiciones, de problemas y cada humano es un universo con diferentes configuraciones, ¿cómo puede caber esta palabra en nuestro universo?

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  5. Cuando hablamos de diversidad lo emparentamos con grupos de desigualdad, es un titulo menos dañino y moderno. La diversidad es un prejuicio de lo malo de lo marginal, pero lo radical de la diversidad es todo lo humano, cada uno es diversidad, la familia, nuestros compañeros de trabajo, cada uno de los humanos es diversidad, no hay límite para la diversidad dentro del sentido ético.
    En el mundo moderno lo que no está en la diversidad es lo bueno, es lo normal. Es frustrante pensar que a partir de esta normalidad se dictan conceptos y postula en un lugar de preferencia, colocando la diversidad en un rincón de desigualdad y cuyas personas que hacen parte de este grupo de lo diverso según las personas pretenciosas son atropelladas por el sistema como es el ejemplo de la educación. Nuestra educación es un ejemplo propio de la diversidad, se margina al estudiante que es desigual, que no es normal, limitándole lo universal, colocando en instituciones especiales, dándole educación “especial “.
    Que pasara entre nosotros los humanos que escalonamos nuestras desigualdades creemos en el humano perfecto, estigmatizamos a las demás personas que se escapan de la normalidad. En la actualidad el estar en la sociedad implica reconocer el universo del otro dentro de la razón de diversidad verdadera o radical, pero por falta de principio ético no lo hacemos, acudimos a herramientas jurídicas y normativas para definir al otro separando mas la brecha de normal.
    La alteridad limita la diversidad, el misterio de la otra persona es inconcebible de concepto propio, el lugar de la otra persona es autónomo, no tiene prejuicio alguno. El enseñar a vivir juntos es vital dentro del entorno de de la diversidad , el dar , el escuchar y el enseñar es el papel que se debe jugar la educación hoy en día, enmarcando al yo y alternando mi mundo nuestro mundo, rompiendo el esquema de lo normal.

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  6. Poner en tela de juicio la normalidad
    El sistema educativo como la sociedad dictamina la diversidad y quienes componen las mismas, este es el error del sistema de educación de caracterizar está en un componente especial para aquellos que ellos llaman los anormales, sin entender mejor las diferencias que nos rigen como personas y entender estas mismas.
    Hoy en día hay muchas propuestas para la inclusión educativa, pero todas estas solo son ficción o promesas falsas, es difícil pensar que el sistema educativo cambie el proceso de diferenciación de las personas, este seguirá siendo el mismo tratando de creer que solo con incluir a los anormales el problema está resuelto. La educación especial no entiende que es diversidad se llega a obsesionar con la persona diferente, buscando problemas y especializándose en abriendo más la brecha de la diversidad.
    Nuestros maestros y directivos están formando en el discurso racional del otro, caracterizando la diversidad y sin entender quién es el otro, sin aceptarlo dentro de los que ellos llaman normal. Toda esta argumentación desde el ámbito educativo tiene que ver mucho con la herencia de la educación, se supone que cuando uno hereda algo escoge siempre lo bueno, en este caso los mismos argumentos de diversidad y normalidad pasan atreves del tiempo sin ningún cambio siempre mirando al otro como un extraño un anormal.

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